5 errores RGPD que tu web no puede cometer

¿Te has parado a pensar que un simple «clic» mal dado en tu web podría costarte el equivalente a un buen hosting… durante años?  

O que un cliente descontento puede tirar de capturas de tu web, rellenar un formulario en la página de la AEPD  y comerse tus beneficios de un año…porque pasar pasa, 11.000€ le costó la broma a una empresa un cliente descontento, mi compañero Samuel lo contaba en Twitter.

También puede pasar que la lies con las cookies, con grupos de WhatsApp, con listas de correos, el pensar que nadie se fija o que nadie denuncia es una ingenuidad muy peligrosa (y muy cara)

¿Por qué sabes lo que pasa? que cuando nos ponemos a crear cualquier negocio digital, vamos a necesitar hacer cosas con los datos de otras personas, y para hacer esas cosas, hay reglas que necesitamos conocer y cumplir para no tener problemas ni andar pagando multas.

Básicamente, debes conocer que existe el RGPD, esa normativa que a veces parece un tostón creado para complicarnos, pero que representa al mismo tiempo, una oportunidad que además de esquivar riesgos, puede marcar la diferencia para tu web y la de tus clientes.


Mucho más que multas: lo que nadie te cuenta sobre el RGPD

En el mundo digital, los errores legales son como un neón gigante parpadeando: están expuestos a cualquiera que pase por ahí y la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) no es precisamente indulgente.

 Desde ese banner de cookies que parece un acertijo hasta formularios que recopilan datos sin permiso, hay descuidos que pueden reventar tu presupuesto… y tu credibilidad profesional.

Estoy convencida que lo que más te acojona son las multas, pero para mi, lo más peligroso de hacerse el sueco con el cumplimiento es esa percepción de amateurismo que dan las webs cuando se han saltado esos elementos básicos que le dicen al usuario que detrás hay gente seria haciendo las cosas bien.

Esto es algo que siempre suelto en mis charlas y ponencias: si tienes una web para tus clientes (o la tuya propia), no puedes ser un incauto motivado y pensar que los usuarios son idiotas y que no van a notar la diferencia entre una web que huele a confianza y cumplimiento y otra que parece un chiringuito digital.

La confianza es ese factor indispensable que debes saber transmitir a tus usuarios nada más pisar tu web.

Hoy, te voy a desvelar los 5 ERRORES DE RGPD MÁS CAROS que he visto cometer (y cómo blindar tu web antes de que sea demasiado tarde). Esto no es teoría, son fallos reales que he encontrado en cientos de webs y que están costando miles de euros en sanciones y otros tantos en clientes que se van sin dejar sus datos y menos su VISA.

Los 5 pecados capitales del RGPD en tu web (que espantan leads y atraen multas)

Cuando alguien entra en tu web, espera sentirse seguro tener la sensación de que puede operar con tranquilidad, dejarte sus datos o su Visa sin miedo vaya.

Hay errores comunes que, sin darte cuenta, pueden hacer que tus usuarios salgan corriendo o, peor aún, decidan que mereces una denuncia. 

Te explico los principales con  ejemplos claros y soluciones prácticas para que tu web sea un lugar de confianza.

1. El banner de cookies «tramposo»

Imagina que entras a una web y te salta un banner con un botón de “Aceptar” gigante, en neón, que parece gritarte “Púlsame”. Pero el “Rechazar” es un texto diminuto, gris, escondido en una esquina como si fuera un secreto. Esto no solo molesta al usuario, sino que huele a que quieres forzarlo o engañarlo sin pudor. Forzar la aceptación de cookies no esenciales (esas que rastrean cada clic para vender datos) es jugarte una multa, porque el RGPD exige que la elección sea libre y clara.

La solución legal: Haz un banner donde “Aceptar” y “Rechazar” tengan el mismo protagonismo: mismo tamaño, mismo color, misma visibilidad. Si quieres ir a lo seguro, usa un plugin de gestión de cookies compatible con el RGPD, como Cookiebot o una CMP certificada como Usercentrics. Estos herramientas hacen el trabajo pesado por ti y te aseguran que todo esté en regla. 

2. Formularios «pillatodo» que confunden

¿Te has encontrado con formularios donde la casilla de “Quiero recibir newsletters” ya está marcada? O peor, no hay casilla ni explicación, y al enviar tus datos, te bombardean con emails promocionales. Esto no es solo molesto, es torpe y por supuesto,  ilegal. El RGPD dice que el consentimiento debe ser explícito, voluntario y bien informado.

Cómo lo percibe el usuario: “No recuerdo haberme apuntado a esto,esto es SPAM.

El antídoto legal: Usa una casilla sin marcar (☐ Acepto recibir información relevante) y añade un enlace a tu política de privacidad justo debajo del formulario. Explica en una frase sencilla (la famosa “primera capa”) para qué usarás esos datos: “Te enviaremos novedades y ofertas, nada de spam”. Así, el usuario sabe qué esperar, mejoras la calidad de tus leads y tú cumples con la ley.

3. Una web sin el candado “HTTPS”

Si tu web no tiene HTTPS (ese candadito verde al lado de la URL), los datos que tus usuarios envían –como emails, contraseñas o números de tarjeta– viajan por internet sin protección, como si mandaras una carta sin cerrar el sobre. Esto no solo pone en riesgo a tus usuarios, sino que Google también penaliza las webs sin HTTPS, bajándolas en los resultados de búsqueda.

Que siente el usuario: “Esta web no parece segura, mejor me voy”.

La medida urgente: Activa un certificado SSL para que tu web sea HTTPS. La buena noticia es que la mayoría de los proveedores de hosting (como SiteGround o GoDaddy) lo ofrecen gratis y se activa con un par de clics. Es como ponerle un candado de acero a la puerta de tu casa digital.

4. Textos legales “fantasma” o de “copia y pega”

Si tu política de privacidad es un refrito mal copiado de otra web o está sepultada en un enlace minúsculo al fondo de tu página, estás ondeando una bandera gigante de dejadez.

 Esos textos genéricos, llenos de jerga reciclada que no explica cómo manejas TÚ los datos, son un desastre. Peor aún si tienen errores como el nombre de otra empresa o frases que no encajan: eso grita descuido a los cuatro vientos. Y si encima escondes esos textos en un rincón oscuro de tu footer, como si te diera vergüenza mostrarlos, le estás diciendo a tus usuarios que no te importa un pimiento su confianza ni las leyes que protegen sus datos.  

Un usuario medianamente atento lo pilla al vuelo: un texto copiado sin cuidado, con párrafos que no tienen sentido en tu web, es una señal de que no te has molestado en hacer las cosas bien. Es como si pusieras un cartel en tu negocio que dice “Vamos a mínimos y pasamos de todo”. 

Y no es solo una cuestión de estética: ignorar el RGPD, que exige textos claros y adaptados a tu web, demuestra una despreocupación total por las normas legales. Para el usuario, esto no es solo un fallo técnico; es una alarma que le hace dudar de todo lo que haces. ¿Quién va a confiar datos personales a una web que parece gestionada con desgana o, peor, con desconocimiento absoluto de la ley? ¿O en un servicio en dónde hay semejante nivel de pasotismo?

La estrategia profesional: Crea un aviso legal, una política de privacidad y una política de cookies personalizados para tu web. No hace falta que contrates a un ejército de abogados: por menos de 100€, con mis KITS de plantillas de textos legales, tienes todo listo para adaptar en minutos de forma completa y rigurosa. Pon esos textos en un lugar visible (como en el footer, pero claro). Tu web ganará confianza al instante.

5. Ignorar los derechos de tus usuarios

Imagina que un usuario te escribe pidiéndote que borres sus datos o que le digas qué información tienes sobre él, y tú… no contestas. O peor, no tienes ni idea de cómo manejar esa solicitud. El RGPD obliga a responder en un máximo de 30 días, y no hacerlo puede costarte caro.

Cómo lo percibe el usuario: “Me están ignorando, ¡esto es sospechoso!”.

El protocolo de acción: Configura un email específico (como datos@tudominio.com) o un formulario claro en tu web para estas solicitudes. Responde siempre en el plazo, explica qué has hecho (por ejemplo, “Hemos borrado tus datos”) y guarda un registro de cada acción. Si lo automatizas con herramientas como un CRM, mejor aún. Así, demuestras que te tomas en serio los derechos de tus usuarios.

Estos errores son como piedras en el zapato: molestan a tus usuarios y te hacen quedar como un principiante. Pero con pequeños cambios –un banner claro, un candado HTTPS, textos legales en condiciones– tu web no solo cumplirá con la ley, sino que se convertirá en un lugar donde la gente quiera quedarse. 

¿Por qué deberías estar ALERTA?

He visto cómo negocios online han tenido que rascarse el bolsillo (y perder reputación) por fallos que se podrían haber evitado con un poco de atención. La AEPD no tiene piedad: solo un banner de cookies mal configurado puede costarte entre 3.000 y 50.000 euros.

Y recuerda, cualquier usuario puede convertirse en tu «inspector RGPD» particular. Además, la AEPD publica todas sus sanciones, así que tus errores (y sus costes) serán públicos. Cumplir con el RGPD no es solo evitar multas, es demostrar profesionalidad y construir una relación de confianza duradera con tus visitantes.

Tu Checklist «Anti-Multas RGPD» en 3 Pasos:

  • INSPECCIÓN INMEDIATA: Revisa tu banner de cookies, formularios y la seguridad de tu web (¿está el candado HTTPS activado?). Si ves alguna luz roja, actúa hoy mismo.
  • TRANSPARENCIA TOTAL: Asegúrate de que tus textos legales estén adaptados a la realidad de tu web y no al del vecino, sean claros, fáciles de entender y accesibles con un solo clic desde cualquier página de tu web.
  • PREPARACIÓN «ANTI-IMPREVISTOS»: Ten un plan para gestionar las solicitudes de derechos de tus usuarios de forma rápida y eficiente. Guarda siempre un registro de tus acciones.

En resumen, poner tu RGPD al día no solo te evita el bochorno (y el sablazo) de una multa, significa  pasar de «web sospechosa» a «web de confianza». Y créeme, en internet, hacer visible la confianza es la mejor apuesta que puedes hacer.¿Tienes dudas sobre el estado RGPD de tu web? ya sabes, siempre puedes contactarme y lo revisamos juntos. Puedo ayudarte a identificar esos puntos débiles antes de que se conviertan en un problema real.

2 comentarios en “5 errores RGPD que tu web no puede cometer”

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